Una protesta extrema que frena una obra necesaria para la ciudad
El reclamo se sostiene sin fundamentos técnicos ni apertura al diálogo. Mientras tanto, el tránsito en una arteria estratégica continúa limitado, en una ciudad que necesita infraestructura para integrarse mejor al Gran Córdoba.
“Hace meses queremos tener una charla con (intendente Pablo) Cornet pero siempre nos ha cerrado las puertas”, dijo Kadenes. Sin embargo, fuentes municipales aseguran que no hay rechazo al diálogo, sino límites claros respecto a reclamos inviables. La negativa a aceptar soluciones razonables convierte una causa válida —la defensa del ambiente— en un acto testimonial de rigidez política.
El quebracho blanco no está en peligro de ser talado ni destruido. Será trasladado, preservado, y reubicado como parte de un plan de compensación ambiental que contempla nuevos ejemplares y medidas ecológicas. Pero ese dato parece irrelevante para quienes, subidos al árbol o atados a él, han hecho del simbolismo su único argumento.













