Las autoridades institucionales de la Iglesia Católica abrieron formalmente en el mes de julio una investigación preliminar canónica orientada a esclarecer las graves denuncias acumuladas. El correspondiente trámite sumario busca determinar las responsabilidades del sacerdote Alejandro Nicola por supuestos abusos sexuales ocurridos en las instalaciones del jardín parroquial Niño Dios de Villa Carlos Paz. La investigación eclesiástica se desarrolla de forma paralela al expediente instruido en la vía penal y sus conclusiones finales serán elevadas de manera oficial al Dicasterio para la Doctrina de la Fe en el Vaticano.
La confirmación sobre la tramitación de la causa eclesiástica fue ratificada por el presbítero Daniel Juncos, designado oficialmente como el responsable de encabezar la correspondiente pesquisa administrativa sobre los hechos. En el marco del proceso interno interviene el padre Diego Díaz en carácter de notario y la institución ya receptó 25 declaraciones pertenecientes a madres de alumnos y al personal del establecimiento. Por su parte, la investigación en la vía judicial inició en mayo de 2025 tras la advertencia de una madre sobre su hija de 4 años, acumulando formalmente 13 denuncias en el fuero penal.
El expediente penal tramita ante la Fiscalía de Instrucción N° 3 de Villa Carlos Paz a cargo de la fiscal Jorgelina Gómez, manteniéndose por el momento sin imputaciones formales contra el sacerdote. Las autoridades judiciales fijaron la realización de las pericias psiquiátricas y psicológicas sobre Nicola para el día martes 13 de octubre, tras haberse reprogramado la fecha originalmente prevista. Por su parte, el abogado Alejandro Escudero Salama, representante de familias querellantes junto a la letrada María Milagros Lucero, cuestionó la demora institucional en el caso.
Un grupo de familias y vecinos autoconvocados organizó una movilización comunitaria denominada Marcha de Los Pintorcitos
Exigencias querellantes y plazos de la Iglesia
Los letrados patrocinantes de las familias damnificadas reclamaron formalmente que se convoque a declarar a la totalidad de las 13 familias afectadas antes de que el informe final resulte remitido a Roma. Frente a la previsión eclesiástica de tomar sólo tres o cuatro testimonios, el abogado Escudero Salama criticó la decisión al señalar: "El número que nos dieron, que no iban a ser más de tres o cuatro familias, es muy poco. Representa un porcentaje mínimo del total de las denuncias y no refleja la diversidad de situaciones que vivió cada chico". Otra de las controversias planteadas por la querella radica en la imposibilidad de que los convocados, incluido el propio Nicola, asistan acompañados por sus abogados defensores durante esta etapa preliminar.
Los representantes de los denunciantes solicitarán al Arzobispado de Córdoba y a la Junta Arquidiocesana de Educación Católica precisar las fechas exactas en que tomaron conocimiento inicial de las denuncias. La autoridad eclesiástica había dispuesto el cese preventivo de Nicola en la parroquia Niño Dios por razones pastorales, aunque su posterior presencia celebrando misas en la Catedral de la ciudad generó fuertes cuestionamientos. El presbítero Juncos estimó que el informe concluirá entre fines de noviembre y comienzos de diciembre, por lo que la respuesta oficial del Vaticano llegará recién tras la feria judicial de enero.
Más allá del ámbito estrictamente judicial y eclesiástico, un grupo de familias y vecinos autoconvocados organizó una movilización comunitaria para el día sábado 26 de septiembre en la capital provincial. La manifestación pacífica marchará desde el centro comercial Patio Olmos hasta la Catedral de Córdoba bajo la consigna oficial que expresa: "Por el niño que fuiste. Por los niños de hoy". La convocatoria pública denominada Marcha de los Pintorcitos se llevará a cabo a menos de 2 meses de la visita del papa León XIV, programada para los días 8, 9 y 10 de noviembre.