Una obra demorada de Ecogas autorizada en hora pico genera el estallido de automovilistas por la falta de gestión.
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El corazón de Córdoba se transformó en un obrador improvisado este jueves 16 de abril por decisión de la administración de Daniel Passerini. Las cuadrillas municipales iniciaron reparaciones de calzada a las 10:00, afectando el cruce más transitado de la ciudad en plena hora pico. La medida autoriza el cierre parcial de media calzada en las avenidas General Paz y Colón para tapar una zanja vinculada a una obra de gas.
Los automovilistas expresaron su malestar ante una planificación que ignora el valor del tiempo de los ciudadanos. El operativo escalonado comenzó sobre la mano derecha de General Paz y se extenderá durante toda la jornada laboral en el área central. Esta determinación oficial demuestra una desconexión total con la realidad de quienes deben circular por el centro cordobés para trabajar.
Los automovilistas expresaron su malestar ante una planificación que ignora el valor del tiempo de los ciudadanos.
Obras a destiempo y falta de planificación logística
La gestión municipal permitió que una obra demorada de Ecogas se finalice en el momento de mayor flujo vehicular de toda la semana. En lugar de ejecutar estas tareas durante horarios nocturnos o días no laborables, el municipio optó por entorpecer la iniciativa privada local. Los inspectores de tránsito intentan ordenar un flujo de autos y motos que se encuentra colapsado por la reducción de carriles en puntos estratégicos.
Las tareas de reposición de suelo se mudarán luego hacia la calzada de Colón, manteniendo las restricciones de circulación de manera indefinida. Los vecinos reclaman que este tipo de intervenciones reflejan la inoperancia de una administración que no prioriza la fluidez del tránsito urbano. La acumulación de demoras impacta negativamente en la productividad de los comercios ubicados en una de las esquinas más concurridas del país.
En lugar de ejecutar estas tareas durante horarios nocturnos o días no laborables, el municipio optó por entorpecer la iniciativa privada local.
El transporte público atrapado en la desidia administrativa
Aunque no se establecieron desvíos oficiales para las líneas de colectivos, las unidades sufren demoras significativas al compartir calzada reducida. Las autoridades recomendaron evitar la zona, trasladando la responsabilidad del caos a los conductores en lugar de ofrecer una gestión eficiente. Este episodio es un ejemplo más de cómo el gasto público se traduce en molestias constantes para el contribuyente que utiliza la infraestructura vial.
La finalización de la obra en los carriles izquierdos de General Paz será la etapa final de un operativo que castiga el derecho a circular libremente. Resulta imperativo que el municipio adopte criterios de sentido común para minimizar el impacto de las reparaciones en la vida cotidiana de los vecinos. La ciudad continúa a la deriva mientras las decisiones de la intendencia priorizan la comodidad burocrática sobre el respeto al tiempo de la gente.