La desarticulación de esta red delictiva en el CPC Jardín confirma el descontrol absoluto que reina en las reparticiones municipales. La operatoria, que permitía obtener carnets de conducir sin examen ni condiciones técnicas, expone la fragilidad de un sistema estatal que, ante la falta de controles, se convirtió en una agencia de negocios ilegales.
La investigación acumula 22 imputados, entre los cuales figuran 8 empleados públicos y 14 particulares que actuaron como partícipes necesarios. La fiscalía ha analizado documentación vinculada a más de 100 trámites irregulares, secuestrando dispositivos electrónicos y pruebas clave tras realizar 18 allanamientos en distintos puntos de la ciudad.












