A un año de que se confirmara la distribución inédita del Mundial 2030 entre Sudamérica, Europa y África, Alejandro Domínguez volvió a instalar el tema en la agenda. El presidente de la CONMEBOL publicó un mensaje en el que insistió con ampliar la cantidad de participantes a 64 y pidió que Argentina, Uruguay y Paraguay tengan la posibilidad de albergar más partidos.
El dirigente habló de una oportunidad histórica y también de una obligación simbólica: celebrar el centenario de la Copa del Mundo "con la grandeza que se merece". Domínguez apeló a un llamado a la unidad, aclarando que no busca modificar ninguna idea, sino sumar voluntades en un momento que definió como "trascendental".
En su discurso, remarcó que el Mundial no pertenece a las instituciones, sino "a la gente que vive y vibra con el fútbol en cada rincón del planeta", e invitó a "poner toda la creatividad para hacer de esta ocasión una fiesta sin precedentes". "No todos los días se cumplen 100 años. Hagamos que esta celebración sea diferente, especial e inolvidable", concluyó.
El pedido no es nuevo. En septiembre, durante una reunión en Nueva York, CONMEBOL, con el respaldo de todas sus asociaciones, reiteró ante FIFA su intención de avanzar hacia un Mundial con 64 participantes, un formato que ampliaría la cantidad de partidos a disputarse en territorio sudamericano.
Por ahora, el Mundial 2030 tendrá su desarrollo principal en España, Portugal y Marruecos, pero comenzará con algunos encuentros en el Cono Sur, tal como se acordó inicialmente. Los próximos meses serán decisivos, ya que entre 2025 y 2026, los distintos consejos y congresos de FIFA deberán ratificar posiciones y buscar consensos de cara a una organización que, por su dimensión histórica, promete seguir siendo motivo de debate.