Con el cierre de una de las temporadas más pobres de la última década, el mercado de pases comenzó a acelerarse en River. La reconstrucción no solo apunta a los refuerzos que busca la dirigencia, sino también a un listado de posibles salidas que empieza a tomar forma. En ese escenario apareció el nombre de Sebastián Boselli, pretendido por Peñarol.
El interés del conjunto uruguayo responde a un pedido directo de su entrenador, Diego Aguirre, que quiere sumar al central millonario de 22 años para reforzar la defensa. Boselli fue repescado en el último semestre tras su paso por Estudiantes, pero no logró consolidarse ni sumar continuidad: disputó apenas cinco partidos y acumuló 335 minutos en medio año.
Su regreso a Núñez había estado ligado a la necesidad de Marcelo Gallardo de ampliar las variantes defensivas, con la idea de que fuera una alternativa confiable desde el banco. Sin embargo, la escasa participación terminó por dejarlo relegado y hoy aparece como uno de los futbolistas con mayores chances de volver a salir.









