Luego del guiño público del delantero colombiano, aseguran que el club de la Ribera se contactó con él para avanzar formalmente cuando termine su contrato en River
Un movimiento tan infrecuente como explosivo empieza a tomar forma en el fútbol argentino. Miguel Ángel Borja, actual delantero de River, aparece en el radar de Boca para 2026 y la posibilidad de un traspaso directo entre los dos gigantes del país ya no suena descabellada. Con contrato vigente hasta el 31 de diciembre, el colombiano quedará libre en cuestión de días y ya hubo contactos preliminares con dirigentes cercanos a Juan Román Riquelme.
La historia se aceleró tras las declaraciones del propio Borja en ESPN, durante una entrevista en el programa F90, mientras se encuentra de vacaciones en Colombia. Allí, el goleador reconoció que no le cerraría la puerta a un eventual llamado desde la Ribera. "Tengo un hermano que es hincha de Boca. Uno no puede cerrar las puertas o decir de esta agua no beberé", expresó, en una frase que generó fuerte malestar en el mundo River, ya que el jugador aún pertenece formalmente al club de Núñez.
Según informó Olé, el primer contacto entre Boca y el entorno del delantero se produjo incluso antes de esa entrevista televisiva. Es decir, la posibilidad de un cruce histórico ya estaba en marcha cuando Borja habló públicamente de su futuro. No sería, además, la primera vez que el colombiano aparece en la órbita xeneize: antes de su llegada a River ya había sido seguido de cerca y estuvo muy cerca de firmar en mercados anteriores.
Borja podría ser refuerzo de Boca para 2026
Durante su etapa en Núñez, Borja fue protagonista, convirtió goles importantes e incluso festejó en superclásicos, lo que durante mucho tiempo volvió impensada cualquier chance de pasar al rival de toda la vida. Sin embargo, el escenario cambió cuando Marcelo Gallardo le comunicó que no sería tenido en cuenta, un punto clave que reconfiguró su situación contractual y deportiva.
Si bien el atacante ya tiene derecho a negociar libremente por encontrarse en el último tramo de su vínculo, su pase recién quedará en su poder a partir del 1° de enero. Por eso, la eventual llegada a Boca no podría concretarse hasta el inicio de 2026, cuando el plantel azul y oro retome los entrenamientos el 2 de enero en el predio de Ezeiza.
De todos modos, la bomba todavía no explotó del todo. Las charlas existen, pero la negociación deberá avanzar especialmente en lo contractual. Lo cierto es que, en un mercado donde los cruces directos entre River y Boca son casi inexistentes, el nombre de Borja ya instaló una posibilidad que promete sacudir el verano.