La clasificación de Boca a la final de la Copa Sudamericana tras vecer 3-1 a Vasco da Gama en el Maracaná dejó un inesperado problema fuera del campo de juego. Durante el encuentro, el Xeneize lució el patrocinio de Betsson en el frente de su camiseta, pese a las restricciones vigentes en Brasil sobre la publicidad de apuestas deportivas, situación que podría derivar en consecuencias legales para el equipo argentino.
Desde hace un mes, el 25 de septiembre, empezó a regir una normativa que prohíbe la publicidad y el patrocinio de apuestas de cuota fija en territorio brasileño, sin establecer excepciones para los clubes extranjeros que participan en competencias internacionales. Si bien el contrato entre Boca y la casa de apuestas fue firmado en Argentina, donde la actividad está permitida bajo la regulación correspondiente, ese argumento no necesariamente exime a la institución de cumplir con las disposiciones del país anfitrión. La legislación brasileña no anula automáticamente un acuerdo comercial celebrado en el extranjero, pero puede exigir que sus condiciones se ajusten a las normas locales cuando se exhibe publicidad dentro de sus fronteras.











