Franco Colapinto no ocultó su malestar tras finalizar 17° en el Gran Premio de Las Vegas. El piloto argentino llegó a la zona mixta visiblemente contrariado por otra jornada en la que su auto careció de ritmo y le impidió competir en igualdad de condiciones.
Antes de analizar su actuación, Colapinto lanzó una queja inesperada por el espectáculo previo: "Se creen que es Navidad, boludo. Hay perros… Son las diez de la noche. La guita que se gastan en esa pelotudez", dijo ante ESPN, molesto por los fuegos artificiales que acompañaron el cierre de la carrera.
Ya en un clima más calmo, el argentino profundizó en su balance: "Una carrera frustrante. Fui muy lento toda la carrera. Tuve cero grip. No se podía doblar, el volante se corría toda la parte de atrás", explicó al detallar el comportamiento errático del A525.








