La Selección de Italia volvió a quedarse afuera de un Mundial y profundizó una crisis sin precedentes. Tras caer en la repesca ante Bosnia y Herzegovina, el país asumió que deberá esperar hasta 2030 para volver a competir en la máxima cita.
La derrota, tras empatar 1-1 en 120 minutos y caer posteriormente 4-1 en los penales, marcó la tercera eliminación consecutiva en el camino mundialista para la Azzurra, que no disputa una Copa del Mundo desde Brasil 2014, edición en la que quedó afuera en fase de grupos por Costa Rica y Uruguay.











