Tras un complicado paso por Mónaco, donde el equipo francés sufrió el abandono de Pierre Gasly en la séptima vuelta, Franco Colapinto se mostró optimista de cara a lo que puede ofrecer el auto en el Gran Premio de Barcelona.
En la última carrera, el argentino finalizó en el puesto 13, un resultado aceptable en lo personal, aunque con múltiples complicaciones durante los entrenamientos y la clasificación, donde fue crítico con el rendimiento del monoplaza. "No da mucha confianza", afirmó tras la sesión del sábado.

"Mónaco fue uno de los fines de semana más difíciles que tuve. Es una pista que exige mucha confianza, y siempre es complicado acercarse a los muros sin conocer bien el auto. En general, tuve bastantes dificultades", repasó este jueves en diálogo con la prensa antes del GP español.
"El coche tampoco estaba en su mejor versión. No fue fácil de manejar. A baja velocidad nos costó mucho. Trabajamos intensamente con el equipo para intentar resolver los problemas durante el fin de semana", añadió.
Barcelona: ¿el punto de inflexión para Alpine?
El argentino fundamenta su optimismo en las características del trazado español, que se adapta mejor a las fortalezas del A525, monoplaza que este fin de semana tendrá detalles especiales en su diseño por el 70° aniversario de Alpine.










