Esta clasificación se construye a partir de tres variables, siendo la principal el rendimiento en competiciones continentales de los últimos diez años, con mayor ponderación para las campañas más recientes. A eso se suma el coeficiente histórico, que contempla los puntos acumulados en Libertadores y Sudamericana desde el inicio de los torneos hasta once años atrás, y un bonus fijo para los campeones de las ligas nacionales. La combinación de estos factores define las posiciones que luego se utilizan como referencia para los sorteos de las copas internacionales.
En ese marco, la cima de la tabla quedó en manos de Palmeiras, finalista de la última Copa Libertadores, mientras que Flamengo, reciente campeón continental, aparece en el segundo lugar. El Millonario, que venía liderando la clasificación, descendió hasta la tercera posición y provocó un corrimiento en cadena que bajó al Xeneize al cuarto puesto. Más allá del cambio, ambos clubes mantendrán el estatus de cabezas de serie en los sorteos de la Sudamericana y la Libertadores, respectivamente.