Tras la tensión con AFA y el ultimátum de Tapia, los dirigentes elaboran un plan de reestructuración institucional que desplazaría al actual presidente
San Lorenzo vive uno de los momentos más críticos de los últimos años, con una crisis política e institucional que amenaza con escalar aún más. Luego del encuentro tenso en el predio de la AFA en Ezeiza, donde hubo acusaciones, gritos y hasta amenazas de desafiliación, los dirigentes del club trabajan contrarreloj para presentar un plan de reestructuración interna que excluiría al actual presidente, Marcelo Moretti.
El presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, exigió a la comisión directiva azulgrana la presentación de un proyecto formal antes del martes, que garantice la gobernabilidad y evite una eventual intervencióno sanción por parte del organismo. Aunque el club aún no recibió la citación oficial para concretar el encuentro, el borrador del documento ya está en su etapa final.
El plan propone la formación de una nueva Comisión Directiva, encabezada por Sergio Costantinocomo presidente y Ulises Morales como vicepresidente, en reemplazo de Moretti. Se trata de una fórmula de consenso interno que intenta poner fin a las disputas que se profundizaron en las últimas semanas, marcadas por renuncias, fracturas internas y acusaciones cruzadas dentro del oficialismo.
La CD quiere designar a Constantino como presidente y Morales como vice
Uno de los puntos más relevantes del proyecto es la inclusión de Néstor Ortigoza dentro de la nueva estructura dirigencial. A pedido expreso de Tapia y de las autoridades del fútbol argentino, el ex mediocampista será designado como "hombre de confianza" del organismo dentro del club. Aunque su incorporación genera reparos en algunos sectores por su pasado cercano a Moretti, la mayoría reconoce que su figura aporta legitimidad y equilibrio en un momento de extrema tensión institucional.
La intención de los dirigentes es mostrarle a Tapia una salida ordenada y consensuada, con nombres capaces de transmitir estabilidad, transparencia y compromiso. En Boedo entienden que el tiempo apremia y que este martes será clave para definir el futuro inmediato del club, que intenta evitar un desenlace traumático mientras busca recuperar la gobernabilidad perdida en medio de la crisis.