El conflicto por la final de la Copa Africana de Naciones sumó un nuevo capítulo. A través de un comunicado, el Gobierno de Senegal rechazó con dureza la decisión de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) de otorgarle el título a Marruecos, calificando el fallo como "sin precedentes y de suma gravedad".
Desde Dakar, el posicionamiento fue contundente. "Senegal no puede tolerar una decisión administrativa que anula el compromiso, el mérito y la excelencia deportiva”, expresó el Ejecutivo en un comunicado oficial. En la misma línea, calificó la medida como un "intento injustificado de despojo" y reclamó una investigación internacional independiente por presunta corrupción dentro de los órganos rectores del fútbol africano.











