Luego de un polémico partido en el Gigante de Arroyito, Racing quedó eliminado en los cuartos de final del Torneo Apertura 2026. Las reacciones dentro del mundo académico no se hicieron esperar, y una de las principales voces en salir a declarar fue nada menos que el presidente del club, Diego Milito.
Apenas finalizado el encuentro, el dirigente brindó una conferencia sin preguntas en la que, además de felicitar a los jugadores y al cuerpo técnico, apuntó directamente contra el arbitraje y el contexto general del torneo. "Hay que empezar a decir las cosas. Sabía cuando me involucré en este rol que iba a ser difícil, que me iban a mirar de costado por que vengo del fútbol. Soy un tipo del fútbol cansado como mucha gente... Es momento de reflexionar, una vez más nos sentimos robados", lanzó como introducción.
Y profundizó: "Terminar un partido de la manera en la que se terminó, no solamente tristes, sino con el enojo de decir ‘¿hasta cuándo?’. Hoy ha sido un partido vergonzoso desde todo punto de vista y me duele". Si bien evitó mencionar nombres propios, las críticas apuntaron al desempeño del árbitro Darío Herrera, cuyas decisiones, incluidas dos expulsiones (Maravilla Martínez por roja directa y Di Cesare por doble amarilla) que condicionaron el desarrollo del encuentro en favor del local.
El mensaje de Milito, sin embargo, fue más allá de un partido puntual. En su primera crítica pública a la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), dejó una frase que marcó el tono de su postura: "El fútbol argentino está roto, no da para más. Todos, dirigentes, jugadores e hinchas, tenemos que reflexionar".
Además, invitó a sus pares a involucrarse: "Estoy a disposición para empezar a reconstruir el fútbol argentino de una vez por todas". Un llamado que no solo expone su enojo, sino que también abre un frente político en medio de un clima cada vez más tenso entre los clubes y la conducción del fútbol local.