Tras la dura eliminación del Mundial 2026, el deporte italiano volvió a recibir una impactante noticia. Una investigación judicial en Milán sacó a la luz una organización que operaba bajo la fachada de empresa de eventos y que habría ofrecido a futbolistas de la Serie A paquetes exclusivos de fiestas con drogas y servicios sexuales, generando ingresos superiores al millón de euros.
Según la Fiscalía, la red garantizaba a decenas de jugadores, incluidos integrantes de clubes como Inter, Milan y Juventus (además de equipos visitantes), encuentros "todo incluido" tras los partidos. Las jornadas comenzaban en locales de lujo de la noche milanesa y, para quienes lo solicitaban, continuaban en espacios privados con escorts.

El entramado estaba gestionado por cuatro personas, que fueron detenidas y quedaron bajo arresto domiciliario, acusadas de asociación ilícita, favorecimiento de la prostitución y blanqueo de capitales. La investigación, encabezada por la fiscal adjunta Bruna Albertini, los señala como el núcleo de una estructura que conectaba a clientes de alto poder adquisitivo con un grupo de jóvenes mujeres.
De acuerdo con la causa, la organización reclutó a cerca de un centenar de modelos para animar eventos promocionados en redes sociales como exclusivos. Sin embargo, una parte de ellas también era inducida a mantener relaciones sexuales remuneradas con los clientes, principalmente futbolistas profesionales. Para garantizar la discreción, el grupo evitaba hoteles tradicionales y utilizaba propiedades propias en Cinisello Balsamo, en las afueras de Milán. Allí se desarrollaban los encuentros privados tras las fiestas.









