Alberto Fernández volvió a ocupar espacio en la agenda pública. Tras un período marcado por denuncias y escándalos que lo mantuvieron en el centro de la controversia incluso fuera del poder, el exmandatario reapareció con declaraciones sobre la actualidad futbolística, un terreno en el que pocas veces se había expresado con tanta amplitud.
En una entrevista para el programa Cancha Embarrada de El Destape, el nefasto expresidente se metió de lleno en la discusión que dominó la semana: la decisión de la AFA de reconocer a Rosario Central como el mejor equipo del año, el pasillo de Estudiantes de La Plata en el Gigante de Arroyito y las críticas a Claudio "Chiqui" Tapia.
El exjefe de Estado fue contundente al respaldar la determinación de la casa madre del fútbol argentino: "Reconozco en Rosario Central al que más puntos sacó. Un equipo que jugó muy bien al fútbol y ha sido el mejor de la liga, con varios puntos de diferencia sobre el segundo y tercero. El reconocimiento a Rosario Central es un acto de honestidad intelectual. Los partidos se ganan en la cancha, jugando y juntando puntos, y el que mejor lo hizo fue Central".
Sin embargo, insólitamente aclaró que la organización del fútbol local no lo convence. En ese sentido, comentó que la estructura actual le resulta confusa y cuestionó la lógica de los títulos por torneos cortos: "A mí me gustaban mucho los campeonatos largos. Me confunde mucho que el campeón del Apertura, en la tabla general está 14° o 15°, no sé dónde está Platense. Si Argentinos sale campeón del Clausura, está 3°, ¿Cómo es campeón?".
Por otro lado, Fernández también se refirió al gesto del plantel de Estudiantes, que dio la espalda en el pasillo previo al partido con Rosario Central en señal de repudio por el título inventado.
Para el expresidente, la actitud no tuvo justificación: "Eso no me parece que esté bien. Ellos dirán que inventaron un título sobre la marcha, tienen razón, pero también tienen razón los que dicen que Rosario Central es el que más puntos sacó, el mejor del año. Así como es un gesto de honestidad intelectual reconocerlo, tampoco merece que se le dé la espalda".
Por último, al ser consultado por la relación del fútbol con la política, Fernández aseguró que nunca usó al deporte rey ni a la Selección para intereses políticos, algo que se contradice, por ejemplo, con lo sucedido luego del Mundial de Qatar, cuando el expresidente quiso colgarse del triunfo de la Albiceleste ofreciendo el balcón de Casa Rosada e intentando entregar medallas que nunca llegaron a destino.