Pese al reclamo sostenido de los hinchas por una ampliación definitiva de la Bombonera, la dirigencia de Boca continúa apostando a intervenciones parciales que apenas modifican la estructura del estadio. En las últimas horas, el club anunció una nueva remodelación en la platea baja, una obra que vuelve a poner en debate el rumbo elegido por la gestión encabezada por Juan Román Riquelme.
El proyecto contempla la creación de un patio gastronómico en la platea L, destinado a los abonados de ese sector, junto con la construcción de nuevos baños y mejoras en los accesos. Como dato central, la intervención permitirá sumar apenas 180 nuevas ubicaciones, un número que resulta marginal frente a la histórica demanda de socios que quedan afuera partido tras partido, llevando la capacidad total a 57.380.









