Pese al reclamo sostenido de los hinchas por una ampliación definitiva de la Bombonera, la dirigencia de Boca continúa apostando a intervenciones parciales que apenas modifican la estructura del estadio. En las últimas horas, el club anunció una nueva remodelación en la platea baja, una obra que vuelve a poner en debate el rumbo elegido por la gestión encabezada por Juan Román Riquelme.
El proyecto contempla la creación de un patio gastronómico en la platea L, destinado a los abonados de ese sector, junto con la construcción de nuevos baños y mejoras en los accesos. Como dato central, la intervención permitirá sumar apenas 180 nuevas ubicaciones, un número que resulta marginal frente a la histórica demanda de socios que quedan afuera partido tras partido, llevando la capacidad total a 57.380.
La iniciativa no representa una novedad en términos de planificación. Boca replicará el modelo ya aplicado en la platea media, donde se inauguró un patio de comidas pensado como espacio de distensión dentro del estadio. Si bien aún no se informó una fecha concreta para el inicio de las obras, desde el club aseguran que comenzarán en el corto plazo.








