La polémica arbitral del último Superclásico entre Boca y River sumó un capítulo que trasciende lo deportivo. La Justicia investiga posibles movimientos financieros irregulares vinculados a Héctor Paletta, el árbitro encargado del VAR durante el encuentro en el Monumental.
El foco está puesto en presuntas operaciones con criptomonedas que superarían ampliamente los ingresos declarados por el juez. Según la investigación en curso, durante 2024 Paletta habría recibido acreditaciones en billeteras virtuales por más de 130 millones de pesos, lo que despertó sospechas sobre el origen de esos fondos.
En ese contexto, las autoridades buscan determinar si parte de esos movimientos podría estar relacionada con pagos indebidos vinculados a su labor arbitral. Por ahora, no existe confirmación oficial de esa conexión, aunque la causa avanza en paralelo a las repercusiones deportivas.
La jugada que desató la polémica
Paletta quedó en el centro de la escena tras no convocar al árbitro Darío Herrera a revisar una acción clave en el cierre del partido: un empujón de Lautaro Blanco sobre Lucas Martínez Quarta dentro del área que River reclamó como penal.
La jugada ocurrió a los 48 minutos del segundo tiempo. Herrera consideró que no hubo infracción y desde el VAR, con Paletta y Sebastián Habib como asistente, no se sugirió revisión. La decisión generó fuertes críticas, especialmente al compararse con otra jugada similar de Maximiliano Salas sobre Ayrton Costa en la que sí se sancionó falta.








