Luego de anunciar la salida de Claudio Úbeda, Boca ya tendría definido quién conducirá al equipo a partir de la segunda parte de la temporada. La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme habría llegado a un acuerdo con Rodolfo Arruabarrena para que sea el nuevo entrenador del Xeneize. Tras avanzar en las conversaciones y alcanzar un entendimiento en los aspectos centrales del proyecto deportivo, ambas partes habrían quedado a un paso de cerrar los últimos detalles contractuales y efectuar así la vuelta del "Vasco" al banco azul y oro tras diez años.
A falta de una confirmación oficial y según trascendió, el vínculo se extendería por 18 meses, hasta diciembre de 2027, coincidiendo con el final del actual mandato presidencial. Una vez firmado el acuerdo, Arruabarrena viajaría desde España, donde reside junto a su familia, para asumir formalmente el cargo y comenzar a trabajar con vistas a la pretemporada.

Más allá de la cuestión económica, uno de los puntos clave de las charlas estuvo relacionado con la conformación del plantel. El entrenador pretendería tener participación activa en las decisiones del próximo mercado de pases, tanto en la llegada de refuerzos como en las posibles salidas. De hecho, ya se habría interiorizado sobre algunas gestiones iniciadas por el club y busca involucrarse cuanto antes en el armado del equipo.
Su llegada se produce en un contexto complejo para Boca. La eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores dejó un fuerte golpe deportivo y aumentó la presión sobre la dirigencia. En ese escenario, la Copa Sudamericana aparece como el gran objetivo de la temporada y como la oportunidad para terminar con una extensa sequía internacional que se arrastra desde la conquista de la Recopa Sudamericana 2008. Además del desafío continental, en el plano local afrontará el Torneo Clausura y lo que queda de la Copa Argentina, dos certámenes en los que también estará obligado a pelear por el título.









