Un día como hoy, hace exactamente cinco años, la noticia del fallecimiento de Diego Armando Maradona conmocionó al mundo entero. El 25 de noviembre de 2020, el "Pelusa" murió por un paro cardiorrespiratorio y, desde entonces, su familia sostiene una búsqueda firme de justicia ante lo que consideran una grave falla médica y organizativa durante su internación domiciliaria.
En este nuevo aniversario, la causa que investiga las responsabilidades penales atraviesa una etapa tan decisiva como turbulenta. El proceso original, iniciado en marzo de 2025 y cargado de testimonios (más de cuarenta), terminó siendo anulado por completo tras descubrirse un escándalo institucional sin precedentes en la Justicia bonaerense.
Durante aquel primer debate oral, Dalma y Gianinna Maradona asistieron en forma permanente y apuntaron directamente contra dos de los principales acusados: el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, responsables del seguimiento clínico de Maradona en los días previos a su muerte. Junto a ellos, otros cinco profesionales enfrentan la imputación de "homicidio simple con dolo eventual".
Luque es uno de los acusados de la muerte de Maradona
No obstante, el proceso se desmoronó cuando se comprobó que la jueza Julieta Makintach había autorizado la filmación clandestina de escenas para el documental "Justicia Divina", registradas dentro de dependencias judiciales sin aval del tribunal ni de ninguna de las partes. El episodio detonó la reacción inmediata de las defensas, que pidieron su apartamiento, y la magistrada terminó renunciando.
Su salida obligó a declarar la nulidad total del juicio, al considerar que estaba viciado desde su inicio. Paralelamente, Makintach enfrentó un jury de enjuiciamiento en La Plata, donde el 18 de noviembre fue destituida por unanimidad por mal desempeño, parcialidad y conductas incompatibles con su rol. También quedó inhabilitada de por vida para ejercer cargos dentro de la Justicia.
Makitanch renunció tras el escándalo de "Justicia Divina"
El escándalo no quedó allí, ya que la ex jueza ahora es investigada penalmente por la Fiscalía de San Isidro bajo cargos de cohecho, peculado y manipulación de pruebas y testigos. Los abogados Fernando Burlando y Fabián Améndola incluso solicitaron sudetención ante el juez de Garantías Esteban Rossignoli, argumentando riesgo de que entorpezca la investigación.
Con la intervención del Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro, la causa volvió a encarrilarse y ya tiene fecha para el nuevo juicio oral: 17 de marzo de 2026. Será, nuevamente, un proceso que atraerá atención mediática y social, dada la magnitud del caso y el peso simbólico que aún hoy carga la figura de Maradona.
A cinco años de su partida, la búsqueda de justicia sigue abierta. El 2026 podría marcar, al fin, un avance determinante hacia una resolución en uno de los expedientes más complejos y resonantes de la historia judicial argentina reciente.