Lo de Barracas Central en la Copa Sudamericana era inevitable. Desde un inicio se sabía que un club que vive de las ayudas arbitrales iba sufrir en un torneo en el que ni la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ni su nefasto presidente, Claudio "Chiqui" Tapia, fuertemente vinculado al Guapo, tuvieran injerencia directa.
Esta realidad no solo se traduce en los resultados finales de los partidos (0 victorias, 3 empates y 2 derrotas) y su rendimiento en el torneo (último del Grupo G con tres puntos y sin chances ni siquiera de jugar el playoff), sino que también lo que ocurre dentro de los mismos. En las cinco fechas de la fase de grupos de "La Gran Conquista", el equipo mimado del poder sufrió la misma cantidad de rojas que las que había acumulado en todas las competencias del fútbol argentino desde noviembre de 2024.
La última roja llegó este jueves en la derrota 2-0 frente a Audax Italiano, cuando Gonzalo "Toro" Morales fue expulsado y dejó al Guapo nuevamente con un hombre menos por tercera vez en la primera fase del torneo. El delantero se sumó así a una lista que ya integraban Maximiliano Puig, expulsado ante Vasco da Gama, y Nicolás Demartini, quien había visto la roja contra Olimpia.
El dato toma todavía más dimensión al compararlo con lo ocurrido en el ámbito local. En los últimos 18 meses, el conjunto de Parque Patricios había recibido solamente tres tarjetas rojas entre todas las competencias argentinas.
La primera de esa serie había sido para el ya mencionado Nicolás Demartini en la derrota 3-0 frente a River en el Monumental por la Liga Profesional 2024, tras una doble amonestación. Luego llegaron las expulsiones de Iván Tapia ante Boca en el Torneo Clausura 2025, también por doble amarilla, e Iván Guaraz frente a Deportivo Riestra en los octavos de final de ese mismo torneo.
Esta diferencia entre el comportamiento disciplinario en el plano local y el internacional expone una tendencia que expone una vez más los ayudines que recibe el club desde la AFA y su corrupto presidente.