Con la actividad en alza, el Central desmintió emisión y ratificó su estrategia.
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El director del Banco Central, Martín Vauthier, salió a desmentir de manera contundente la versión que indicaba que el Gobierno estaría impulsando una emisión monetaria para estimular el consumo y presionar al alza el dólar. La aclaración llegó luego de la difusión de interpretaciones que vinculaban la baja de encajes con una supuesta “inyección de pesos” en la economía.
Según explicó el funcionario, no existe ningún esquema de expansión monetaria con fines de reactivación del consumo. Por el contrario, remarcó que el Banco Central actualmente solo emite pesos para la compra de reservas, descartando así cualquier utilización de la política monetaria como herramienta de estímulo de corto plazo.
Vauthier salió a desmentir el articulo de Pablo Wende publicado en Infobae.
La precisión no es menor y busca desactivar una lectura que comenzó a circular en el mercado y en algunos análisis económicos. En ese marco, Vauthier calificó como “incorrecta” la interpretación de que la reducción de encajes implique mayor liquidez disponible para el consumo.
En términos técnicos, la medida forma parte de un proceso de normalización monetaria que ya había sido anticipado a fines de 2025. La decisión consistió en no renovar una parte de los encajes remunerados, lo que permitió reordenar los instrumentos financieros sin alterar la base monetaria.
De acuerdo con lo detallado por el propio Banco Central, los fondos liberados fueron canalizados por los bancos hacia la adquisición de bonos a mayor plazo. Se trató de una operatoria voluntaria dentro del sistema financiero, que no implicó emisión adicional ni un aumento directo del circulante.
Martín fue designado recientemente como Director de la institución monetaria.
Este punto resulta clave para diferenciar entre una política expansiva —basada en emitir dinero para impulsar la demanda— y una estrategia de reorganización de pasivos monetarios. En este caso, el objetivo estuvo centrado en mejorar el perfil de los instrumentos en pesos y avanzar hacia un esquema más sostenible.
La aclaración oficial se da en un contexto donde la actividad económica comienza a mostrar señales de recuperación. En enero, el nivel de actividad creció 0,4% respecto al mes anterior y acumuló una suba interanual del 1,9%, según datos del Indec . Este desempeño se produce sin recurrir a mecanismos de emisión para estimular el consumo, lo que refuerza el cambio de enfoque respecto de etapas anteriores.
La actividad se encuentra en máximos históricos sin recurrir a la emisión monetaria.
En paralelo, la baja de tasas y la extensión de plazos observada en el mercado se vinculan con expectativas de desaceleración inflacionaria y reducción del riesgo país. Estos factores explican en parte el reacomodamiento de los instrumentos en moneda local.
De esta manera, el Banco Central ratificó que la estrategia económica del Gobierno se mantiene enfocada en la disciplina fiscal, la acumulación de reservas y la estabilidad nominal. Lejos de un giro en la política monetaria, el mensaje oficial apunta a consolidar un esquema que busca sostener la baja de la inflación.