A contramano de la idea instalada de una “crisis del empleo”, los datos del INDEC muestran que en los últimos dos años Argentina creó 330 mil puestos de trabajo, alcanzando los 21 millones de ocupados entre formales e informales.

La transformación más llamativa es la recomposición interna del mercado: menos empleo estatal y más empleo privado, en todas sus modalidades.
El empleo público cayó 367 mil puestos, quedando en 3,3 millones de trabajadores estatales. Se trata de una contracción histórica, inédita tras más de quince años de expansión constante del sector público.
Este ajuste no solo reduce gasto, sino que además reordena el peso del Estado en el mercado laboral, algo clave para cualquier proceso de crecimiento sostenible.












