El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, advirtió que la formación de un gobierno alternativo al encabezado por su partido, el Likud, con el respaldo de las agrupaciones árabes, podría comprometer la estabilidad y la seguridad del país. Sus declaraciones se produjeron después de las elecciones legislativas del 27 de octubre, que dejaron un Parlamento sin mayorías suficientes para formar gobierno.
En un mensaje difundido en video, Netanyahu apuntó contra Raam y la Lista Conjunta, dos formaciones que representan principalmente a la población islámica con ciudadanía israelí y que obtuvieron un resultado histórico de 19 escaños en la Knéset. El mandatario las vinculó con el islamismo radical y afirmó que representan una amenaza interna para el Estado.














