Después de años de parálisis, el sector inmobiliario comienza a mostrar signos claros de recuperación. Así lo reflejan las operaciones en ciudades como Jesús María y Colonia Caroya, donde ya se observa un leve, pero sostenido repunte de la actividad. Pero esta reactivación no fue casualidad: es consecuencia del cambio de rumbo nacional basado en libertad, estabilidad y respeto a la propiedad.
La recuperación del mercado inmobiliario no se debe a medidas locales improvisadas del poder provincial, sino al nuevo rumbo económico nacional, que busca ordenar las cuentas y aliviar la presión fiscal. El sinceramiento macro, la baja de la inflación y el fin de trabas al dólar y a la construcción comenzaron a devolver confianza al inversor.
Pese a un contexto provincial aún hostil —con burocracia, impuestos altos y poca seguridad jurídica—, las medidas nacionales están reactivando un sector que venía paralizado por el estatismo cordobés.
La recuperación en la provincia de Córdoba
Referentes inmobiliarios de Jesús María y Colonia Caroya afirman que el repunte es claro: crecieron consultas y operaciones, sobre todo en lotes, departamentos y viviendas de gama media. También se registró una mayor participación de compradores jóvenes, motivados por la estabilidad de precios y un escenario más previsible.









