La Cámara Nacional de Minería presentó una demanda de inconstitucionalidad contra esta contribución y pidió medidas cautelares para suspender su aplicación. Hasta ahora, la Corte Constitucional no se ha pronunciado sobre el tema.
El Ejecutivo insiste en que la tasa es una herramienta para financiar la lucha contra la minería ilegal, una de las actividades más lucrativas para bandas criminales. Para el Gobierno, el cumplimiento de las empresas es vital en la estrategia de seguridad y desarrollo.
En conclusión, la decisión de Noboa de exigir con firmeza el pago de la tasa minera refleja la necesidad de recursos para enfrentar la minería ilegal y fortalecer la institucionalidad. Aunque la industria reclama por su alto costo, el Gobierno prioriza la seguridad y el orden frente a un problema heredado de décadas de permisividad.