En la cocina, en un desayuno tardío estaban algunos alrededor de la mesa. Entre ellos Santiago, Andrea, Lourdes, Nano, Sebastián, Keila y Juan Pablo.
A Sandra se la escuchó decir "Déjenme de romper las pelotas loco, 51 años tengo". Y lo decía porque ya venía de tener una conversación con Chiara Mancuso, que no llegó a ningún puerto.
Por qué se desata la pelea
Chiara le reclamó a Sandra que habla por atrás de todos. Y Sandra le preguntó: "¿No será que sos vos la que habla por atrás?"
Chiara la obligó a que hable pero Sandra le respondió “No lo voy a decir ahora, lo voy a decir cuando yo quiera. Yo voy a hablar cuando yo quiera”.
Chiara, más infantil, le dijo “Bueno, no me subestimes”. Sandra le devolvió: “Andá a colgarte de las tetas de otros, no de las mías”, dijo mientras intentaba seguir comiendo.
Segundo round
Todos los que presenciaban se mantenían en sus quehaceres alrededor de la cocina.
“Querés hacer algo para llamar la atención, no es por ahí”, le recomendó la cocinera de la casa a Chiara. Y continuó: “Hacé algo por tus medios, no me agarres a mí". Y con voz elevada le pidió: “¡No me rompas las pelotas Chiara!”
Pero Chiara la seguía, como los niños que no entienden el no, Sandra le reclamó que es una “mentirosa” y que es ella la primera en hablar de todo el mundo por atrás.
Sin grandes argumentos, Chiara le dijo “Igual tu juego es sucio. En esta casa ya todo el mundo sabe todo”.
Tercer round
A Sandra se la veía agotada de discutir con la joven y para terminarla le dijo “Chiara basta, es aburrido lo de tu papá, es aburrido, dale, meté otra cosa”, le recalcó para que elija otra estrategia de juego porque según Sandra, traer lo del papá, el futbolista Alejandro Mancuso, ya no servía.
Es que la hija de Mancuso había dicho que iba a hacer que el papá “la ponga toda” (por la plata), para que ella pueda seguir jugando.










