La gigante de contabilidad y consultoría Deloitte acordó pagar 21,5 millones de dólares al gobierno de Estados Unidos para resolver acusaciones del Departamento de Justicia (DOJ) relacionadas con la continuidad de políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) en sus operaciones como contratista federal.
El acuerdo representa un nuevo avance de la administración del presidente Donald Trump en su campaña para eliminar prácticas laborales que utilizan la raza o el sexo como criterios para contratar, promover o asignar empleados.
El acuerdo fue anunciado por el Departamento de Justicia y se suma a las medidas adoptadas por la administración Trump para exigir a las empresas que reciben contratos federales el cumplimiento de las normas contra la discriminación. Washington sostiene que las compañías no pueden utilizar características personales inmutables para favorecer o perjudicar a trabajadores y candidatos, independientemente de que esas prácticas sean presentadas bajo el concepto de DEI.














