El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que Irán todavía no está preparado para alcanzar un acuerdo nuclear, debido a que el régimen de Teherán suele modificar sus condiciones después de avanzar hacia un entendimiento. Las declaraciones del mandatario reflejan la postura de Washington de mantener la presión sobre el gobierno iraní mientras continúan las hostilidades y las operaciones militares estadounidenses en Medio Oriente.
Durante un acto en Georgia, Trump sostuvo que Irán está interesado en negociar como consecuencia de la presión que enfrenta, pero cuestionó que el régimen tenga actualmente la voluntad necesaria para alcanzar un acuerdo definitivo. El presidente estadounidense dejó claro que cualquier negociación deberá partir de un cambio en la actitud de Teherán y de un compromiso que no pueda ser alterado posteriormente por las autoridades iraníes.
''Están siendo golpeados con mucha dureza y quieren llegar a un acuerdo. Pero yo digo que no están listos para hacer un acuerdo porque cada vez que hacen uno, quieren cambiarlo y todo eso. No están listos. Estarán listos muy pronto'', afirmó Donald Trump.
El presidente estadounidense criticó el papel del régimen iraní en las negociaciones y defendió las acciones tomadas por su gobierno para llegar a una paz duradera
La posición del presidente apunta a una estrategia de presión máxima destinada a obligar al régimen iraní a aceptar condiciones más firmes antes de avanzar hacia un eventual pacto. Desde esta perspectiva, Trump busca evitar acuerdos que puedan ser modificados posteriormente por Teherán y pretende garantizar que cualquier compromiso relacionado con el programa nuclear iraní sea verificable y duradero.
Las declaraciones se produjeron después de que Trump participara en una ceremonia militar en la base aérea de Dover, en Delaware, donde recibió los restos de cuatro soldados estadounidenses fallecidos recientemente en ataques atribuidos a Irán en Jordania e Irak. Antes del homenaje, el mandatario había advertido que Teherán enfrentará graves consecuencias por la muerte de militares estadounidenses.
''Pagarán un precio muy alto'', aseguró Donald Trump al referirse a los ataques contra las tropas de Estados Unidos desplegadas en la región.
El mensaje del presidente se produjo en medio de una escalada de tensión entre Washington y Teherán, luego de la ruptura de un alto el fuego alcanzado previamente. El acuerdo buscaba detener las operaciones militares y generar condiciones para retomar conversaciones sobre el programa nuclear iraní, además de contribuir a garantizar la navegación comercial a través del Estrecho de Ormuz.
El Estrecho de Ormuz es una ruta clave para el comercio de petróleo y una de las vías marítimas más concurridas en el planeta
Trump sostiene que la presión militar y económica es necesaria para impedir que Irán utilice las negociaciones para ganar tiempo o modificar sus compromisos. Su postura también busca reforzar la seguridad de las tropas estadounidenses y proteger las rutas marítimas estratégicas frente a las amenazas del régimen iraní.
En paralelo, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que más de 900 embarcaciones comerciales han atravesado el Estrecho de Ormuz desde principios de mayo con apoyo de las fuerzas estadounidenses desplegadas en la zona.
''Los buques comerciales continúan utilizando el estrecho con el apoyo militar de Estados Unidos. Desde principios de mayo, las fuerzas estadounidenses han ayudado a más de 900 barcos a transitar el estrecho'', indicó el mando militar estadounidense.
El CENTCOM aseguró además que Irán no controla esta importante ruta marítima internacional y que el paso permanece abierto para el transporte comercial, pese a las amenazas y ataques atribuidos a la Guardia Revolucionaria iraní.
''Irán no controla el Estrecho de Ormuz. La vía marítima internacional permanece abierta para el tránsito independientemente de las amenazas y ataques de la Guardia Revolucionaria de Irán'', afirmó el comando.
Las fuerzas armadas de Estados Unidos aseguró que casi 1.000 embarcaciones han atravesado el Estrecho de Ormuz desde mayo
El estrecho constituye una de las principales rutas energéticas del planeta, debido al volumen de petróleo y gas natural licuado que circula diariamente por sus aguas. Su seguridad se ha convertido en uno de los principales objetivos de la estrategia estadounidense en la región.
Washington sostiene que las fuerzas iraníes han intentado obstaculizar el tránsito comercial y que varias embarcaciones fueron atacadas durante los últimos meses. Teherán, en cambio, ha amenazado con responder a las acciones militares estadounidenses y sostiene que la seguridad del estrecho está directamente vinculada con sus intereses estratégicos.
La tensión también se ha trasladado al ámbito militar. Según Estados Unidos, sus fuerzas han atacado instalaciones militares iraníes, centros de operaciones, capacidades relacionadas con drones, infraestructura marítima y puntos logísticos. Irán, por su parte, afirmó haber respondido contra instalaciones utilizadas por Estados Unidos en Jordania y aseguró haber destruido drones militares estadounidenses.
Desde el inicio de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, el 28 de febrero, al menos 18 militares estadounidenses han muerto en Medio Oriente, según cifras difundidas por Washington.
En este contexto, Trump enfrenta el desafío de mantener una política de firmeza frente a Teherán sin cerrar por completo la puerta a la diplomacia. Su mensaje es que Estados Unidos está dispuesto a negociar, pero solo cuando Irán demuestre que está preparado para cumplir un acuerdo serio y estable.
El régimen iraní de Mojtaba Jamenei ha lanzado fuertes amenazas militares contra Estados Unidos