El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evalúa la posibilidad de reanudar acciones militares contra el régimen iraní en medio de una creciente escalada de tensiones en Medio Oriente, según revelaron reportes de inteligencia regional citados varios medios.
La situación se produce poco después del reciente encuentro cara a cara entre Trump y el mandatario chino Xi Jinping, mientras Washington observa con preocupación los movimientos del régimen iraní y sus negativas a abandonar sus aspiraciones nucleares.
La posible reactivación de las operaciones militares es uno de los temas que viene generando mayor expectativa durante la semana, siendo que este domingo por la noche, Trump tiene previsto mantener una conversación con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Netanyahu confirmó públicamente el diálogo y aseguró que Israel continúa siguiendo de cerca los acontecimientos relacionados con Teherán.
''Nuestros ojos también están abiertos respecto a Irán'', declaró Netanyahu durante la mañana del domingo. El mandatario israelí señaló además que hablará con Trump para conocer detalles de su viaje a China y abordar ''otras cuestiones'', dejando entrever que la situación iraní ocupa un lugar prioritario en la agenda bilateral.
Donald Trump mantendrá una conversación con Netanyahu durante la noche del domingo y considera reactivar las operaciones militares en Irán
De acuerdo con funcionarios de inteligencia de la región, dentro de Irán existe la percepción de que Trump podría ordenar nuevos ataques militares debido a su creciente frustración con las tácticas utilizadas por Teherán. Entre los factores que habrían aumentado la tensión se encuentran el cierre del Estrecho de Ormuz y la negativa iraní a renunciar a sus ambiciones nucleares.
Las fuentes citadas indicaron que el régimen iraní está implementando una estrategia de ''engaño y demora'' con el objetivo de ganar tiempo y dificultar políticamente una eventual ofensiva estadounidense. Según esas evaluaciones, las autoridades iraníes creen que si logran extender la crisis por al menos dos semanas, el escenario podría volverse más complejo para una nueva campaña militar tanto en términos políticos como operativos.
Además, funcionarios de inteligencia sostienen que Teherán considera que ciertos acontecimientos internacionales próximos, como el Mundial de fútbol y las celebraciones por el 250.º aniversario de Estados Unidos, podrían jugar a su favor y reducir las posibilidades de una respuesta inmediata de Washington.
El presidente de los Estados Unidos ha manifestado su malestar para con el régimen iraní debido a su negativa por abandonar el programa nuclear
Mientras tanto, los efectos de las presiones internacionales y del bloqueo liderado por Estados Unidos comienzan a sentirse con fuerza dentro de Irán. Un alto funcionario israelí aseguró que ya se observan señales de una creciente crisis de combustible, con largas filas en estaciones de servicio y problemas de distribución en distintas regiones del país.
El deterioro económico también se refleja en el aumento sostenido de los precios, el crecimiento del desempleo y una inflación que continúa acelerándose. ''Está empeorando exponencialmente'', afirmó el funcionario israelí al describir el impacto de la crisis interna iraní.