El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, acordaron reunirse en Nueva York para avanzar en los esfuerzos diplomáticos destinados a poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania, en un nuevo intento de Washington por impulsar una salida negociada al conflicto.
El encuentro fue confirmado por Zelenski este sábado, después de mantener una conversación telefónica con Trump. El mandatario ucraniano describió el diálogo como importante y aseguró que la próxima reunión podría generar cambios significativos en el proceso diplomático.
''Esta reunión podría cambiar mucho. Hay impulso diplomático'', afirmó Zelenski, quien situó la búsqueda de la paz como la principal prioridad de las conversaciones con la administración estadounidense.
Donald Trump y Volodímir Zelenski volverán a reunirse para discutir acerca de una salida diplomática a la guerra en Ucrania
El presidente ucraniano también destacó el reciente viaje a Kiev de los enviados especiales de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner. Según Zelenski, ambos funcionarios abordaron con las autoridades ucranianas cuestiones fundamentales y tuvieron la oportunidad de conocer directamente la situación que atraviesa el país después de más de cuatro años de guerra.
Las conversaciones entre Washington y Kiev incluyen posibles medidas para reducir la intensidad de los enfrentamientos y abordar cuestiones de seguridad consideradas esenciales para Ucrania. Zelenski mencionó específicamente la protección de la infraestructura energética, el abastecimiento de alimentos y la defensa de la población civil.
El contacto entre Trump y Zelenski se produce mientras la Casa Blanca intensifica sus esfuerzos para recuperar una vía diplomática en un conflicto que continúa provocando ataques contra infraestructura militar, energética y logística. Washington busca utilizar sus contactos con ambas partes para crear condiciones que permitan avanzar hacia negociaciones más amplias.
El mandatario ucraniano destacó la visita de los representantes estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner a Ucrania
En paralelo, Trump reforzó la presión económica sobre Rusia al firmar el 18 de septiembre la Ley de Sanciones a Rusia e Irán Lindsey Graham, una legislación que amplía las sanciones contra Moscú y autoriza nuevas medidas comerciales contra países que compren energía rusa.
La norma contempla aranceles de hasta 100% sobre determinados productos procedentes de países que mantengan importantes compras de petróleo y gas rusos. La medida apunta especialmente a grandes compradores de energía rusa y amplía las herramientas de presión económica disponibles para la administración estadounidense.
Zelenski agradeció a Trump por promulgar la legislación y destacó que Estados Unidos está combinando presión económica y diplomacia en su estrategia frente a Rusia. Para Kiev, las nuevas sanciones pueden contribuir a limitar los recursos que Moscú utiliza para financiar su esfuerzo bélico.
La nueva legislación también representa un elemento adicional de presión en momentos en que Rusia y Ucrania mantienen ataques contra objetivos estratégicos. En los últimos días, ambas partes han intensificado las operaciones contra instalaciones energéticas y logísticas, pese a los esfuerzos diplomáticos promovidos por Washington.
El presidente Trump firmó recientemente una ley que amplía las sanciones para aquellos países que avancen con la compra de recursos energéticos rusos
Aun en medio de esta escalada, Zelenski afirmó que Ucrania está preparada para adoptar medidas importantes que permitan avanzar hacia una reducción de las hostilidades. El presidente ucraniano sostuvo que existen propuestas concretas sobre desescalada y cuestiones fundamentales de seguridad que serán discutidas con la administración Trump.
La estrategia estadounidense combina así dos frentes: incrementar la presión sobre Moscú mediante sanciones y mantener abierta la vía diplomática con Kiev y otros actores involucrados en el conflicto. Para la Casa Blanca, ambas herramientas pueden utilizarse simultáneamente para intentar generar condiciones favorables para una negociación.