Estados Unidos y Arabia Saudita lanzaron este martes una operación militar conjunta contra posiciones de milicias respaldadas por Irán en el este de Irak, en una contundente respuesta a una escalada de ataques con drones dirigidos contra fuerzas estadounidenses e instalaciones estratégicas sauditas. La ofensiva, respaldada por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), representa hasta ahora la reacción militar más directa de Washington y Riad frente a las acciones de grupos armados vinculados al régimen iraní en la región.
Según informó el CENTCOM, las fuerzas aéreas de ambos países ejecutaron ataques de precisión contra múltiples instalaciones logísticas y depósitos de armamento utilizados por milicias pro-iraníes. La operación se produjo después de que más de 30 ataques con drones fueran lanzados contra posiciones estadounidenses durante las últimas 72 horas. De acuerdo con la información difundida por el mando militar estadounidense, ninguno de esos ataques logró alcanzar sus objetivos.
La respuesta conjunta envía un mensaje claro a las milicias respaldadas por Teherán: los ataques contra tropas estadounidenses y aliados regionales tendrán consecuencias. El CENTCOM afirmó que entre febrero y abril de 2026 se registraron más de 600 intentos de ataque contra ciudadanos e instalaciones estadounidenses por parte de grupos alineados con Irán en Irak. Ante esta situación, el organismo advirtió que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y sus grupos aliados deben poner fin a sus operaciones para evitar una respuesta militar todavía mayor.










