Washington ofreció USD 15 millones por datos sobre redes iraníes y amplió sanciones contra ventas de petróleo militar.
Nuevo
Agregar La Derecha Diario en
Compartir:
La administración del presidente Donald Trump intensificó este jueves su campaña de presión económica contra Irán al anunciar una nueva ronda de sanciones financieras y una recompensa de hasta 15 millones de dólares destinada a desmantelar las redes económicas de la Guardia Revolucionaria Islámica, en medio de negociaciones diplomáticas inciertas sobre el futuro del Estrecho de Ormuz y el alto el fuego en Medio Oriente.
El Departamento de Estado informó que la recompensa busca obtener información sobre los mecanismos financieros utilizados por la Guardia Revolucionaria y sobre empresas fachada que operan en nombre del régimen iraní para facilitar operaciones económicas y comerciales vinculadas al aparato militar de Teherán.
En paralelo, el Departamento del Tesoro anunció sanciones adicionales contra estructuras vinculadas a las exportaciones de petróleo militar iraní, una de las principales fuentes de ingresos de la República Islámica. Washington sostiene que esos fondos son utilizados para reconstruir capacidades militares dañadas durante los recientes enfrentamientos y para financiar programas de misiles y drones.
El Departamento de Estado, encabezado por Marco Rubio, una recompensa por la información financiera de la Guardia Revolucionaria de Irán
Las medidas fueron adoptadas el mismo día en que funcionarios estadounidenses confirmaron haber alcanzado un pre-acuerdo con Irán para garantizar la libre navegación en el Estrecho de Ormuz y extender por 60 días el actual alto el fuego. Sin embargo, el régimen iraní negó públicamente la existencia de dicho entendimiento, profundizando la incertidumbre sobre el estado real de las negociaciones.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, aseguró que Estados Unidos continuará incrementando la presión económica sobre la dictadura iraní para impedir que Teherán utilice los ingresos petroleros en el fortalecimiento de su estructura militar.
''Seguiremos aumentando la presión sobre las exportaciones petroleras iraníes para privar al régimen de los recursos que utiliza para amenazar a Estados Unidos y a nuestros aliados'', afirmó Bessent durante la presentación de las nuevas sanciones.
Las restricciones fueron implementadas bajo la Orden Ejecutiva 13224, la legislación antiterrorista utilizada por Washington para sancionar organizaciones extremistas y sus redes de financiamiento. Esa misma herramienta jurídica fue empleada en 2017 para designar oficialmente a la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista.
El secretario del Tesoro estadounidense anunció que el gobierno de Trump continuará aplicando la presión máxima contra el régimen iraní
Entre las entidades sancionadas figura la denominada Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, un organismo iraní que funciona como mecanismo de presión y extorsión sobre el comercio marítimo internacional que atraviesa el Estrecho de Ormuz.
El Tesoro estadounidense acusó a esa estructura de intentar controlar y monetizar el tránsito marítimo en una de las rutas energéticas más importantes del mundo. Aproximadamente el 20% del petróleo comercializado globalmente pasa por el Estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, por lo que cualquier amenaza sobre esa vía marítima genera preocupación inmediata en los mercados internacionales.
Bessent calificó las acciones iraníes como ''un intento desesperado de extorsionar el comercio marítimo mundial'' y sostuvo que las dificultades económicas del régimen se profundizaron debido a la campaña de sanciones impulsada por Washington bajo la estrategia denominada ''Economic Fury''.
La recompensa ofrecida por el gobierno de Trump apunta a conocer los métodos financieros utilizados por el régimen de Jamenei
Desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero, cuando fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron ataques contra instalaciones estratégicas militares iraníes, la administración Trump implementó múltiples rondas de sanciones destinadas a bloquear las exportaciones energéticas y limitar el acceso de Teherán al sistema financiero internacional.
Entre febrero y mayo, Washington sancionó a más de 30 personas, compañías y embarcaciones acusadas de facilitar exportaciones ilícitas de crudo iraní y colaborar con programas militares vinculados a misiles y drones. Solo en abril, la Casa Blanca anunció restricciones contra 35 individuos y empresas señaladas de integrar una red bancaria paralela utilizada para mover miles de millones de dólares provenientes de ventas ilegales de petróleo.
La ofensiva económica coincidió con una etapa de intensas negociaciones diplomáticas entre Washington y Teherán. Según numerosos medios, representantes de ambos países alcanzaron un acuerdo preliminar que permitiría desbloquear completamente el Estrecho de Ormuz y garantizar una navegación sin restricciones ni peajes.
Donald Trump ha expresado su malestar frente a algunas propuestas efectuadas por la dictadura iraní
El entendimiento, mediado por Pakistán y Qatar, también incluiría la extensión del alto el fuego por otros 60 días. No obstante, las autoridades iraníes desmintieron públicamente la existencia del acuerdo y minimizaron la posibilidad de un entendimiento inmediato.
Trump también expresó reservas sobre el avance de las conversaciones y advirtió el miércoles que no estaba satisfecho con las propuestas presentadas por Irán. El mandatario estadounidense dejó abierta la posibilidad de retomar operaciones militares si el proceso diplomático fracasa o si Teherán continúa desarrollando actividades consideradas desestabilizadoras para la región.