El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) anunció el miércoles un acuerdo con Centro Médico Infantil de Connecticut (Connecticut Children’s), mediante el cual el hospital dejará de proporcionar a menores determinados medicamentos utilizados en tratamientos de transición de género. El acuerdo forma parte de la ofensiva de la administración del presidente Donald Trump contra las intervenciones médicas de este tipo en niños y adolescentes, una política que el gobierno presenta como una medida de protección de los menores.
Como parte de la resolución alcanzada con el DOJ, el centro médico también deberá pagar una sanción económica y destinar USD 500.000 adicionales a atención médica para personas que fueron perjudicadas por el uso de estos medicamentos. El Departamento de Justicia explicó que el acuerdo surgió de una investigación en curso sobre posibles violaciones de la legislación federal relacionadas con la administración de fármacos y la realización de procedimientos de transición de género en menores.
El acuerdo representa una nueva victoria para la administración Trump dentro de su estrategia para aumentar el escrutinio federal sobre hospitales y proveedores que ofrecen este tipo de tratamientos a pacientes menores de edad.
''El Departamento de Justicia no se detendrá ante nada para proteger a los niños estadounidenses'', afirmó el fiscal general asociado Stanley Woodward al anunciar la resolución. El funcionario advirtió que el Gobierno aplicará con firmeza las leyes federales, especialmente cuando considere que la vida o el bienestar de los menores pueden estar en peligro.
El gobierno de Donald Trump logró alcanzar un acuerdo con un centro médico infantil de Connecticut para limitar tratamientos de cambio de género en menores de edad
La investigación contra ''Connecticut Children’s'' también destaca por la cooperación que, según el DOJ, mostró el centro médico durante el proceso. El Departamento de Justicia señaló que el hospital adoptó medidas importantes que le permitieron obtener reconocimiento por su colaboración con los investigadores.
De acuerdo con la agencia, el centro se mantuvo cooperativo, proactivo y orientado a encontrar una solución durante toda la investigación. El DOJ destacó especialmente el compromiso económico del hospital para proporcionar atención restaurativa a personas que, según las acusaciones examinadas por el gobierno, podrían haber sufrido consecuencias negativas.
El acuerdo se suma a otras resoluciones alcanzadas anteriormente por el Departamento de Justicia con instituciones médicas importantes, entre ellas el Hospital de Niños de Texas y la ''Cleveland Clinic Foundation''. Para la administración Trump, estos casos forman parte de un esfuerzo más amplio para responsabilizar a hospitales y proveedores por prácticas relacionadas con tratamientos de transición de género dirigidos a menores.
El Departamento de Justicia del gobierno de Trump también alcanzó importantes acuerdos con instituciones médicas en Texas y Ohio
Brett Shumate, fiscal general adjunto de la División Civil del DOJ, afirmó que resulta alentador que instituciones médicas importantes acepten colaborar con el gobierno para abordar estas prácticas. También sostuvo que el Departamento continuará investigando posibles casos y buscando justicia para quienes considera víctimas de procedimientos que calificó de desacreditados.
El caso tiene una importancia particular porque se produce en medio de un intenso debate nacional sobre la atención médica relacionada con la transición de género en menores. La administración Trump ha adoptado una postura mucho más restrictiva que gobiernos anteriores y ha buscado utilizar las herramientas federales para impedir o limitar intervenciones inapropiadas para niños y adolescentes.
El acuerdo con ''Connecticut Children’s'' demuestra que su estrategia puede producir cambios concretos sin depender exclusivamente de nuevas leyes. Las investigaciones federales, las sanciones económicas y los acuerdos con hospitales permiten a la administración ejercer presión sobre instituciones médicas que continúan ofreciendo determinados tratamientos.
Centro Médico Infantil de Connecticut
No obstante, el DOJ aclaró que el acuerdo se basa en alegaciones y no constituye una determinación judicial de responsabilidad. ''Connecticut Children’s'' ha negado las acusaciones investigadas por el Gobierno y no admitió responsabilidad como parte de la resolución.
En declaraciones, el centro médico confirmó que había alcanzado un acuerdo con el Departamento de Justicia y aseguró que la resolución le permitirá concentrarse nuevamente en su misión de mejorar la salud y el bienestar de los niños.
El hospital también destacó que la privacidad de sus pacientes fue una de sus principales preocupaciones durante las negociaciones. Según su declaración, el acuerdo permitió resolver el asunto sin entregar al Gobierno estadounidense información médica protegida de sus pacientes.
El centro añadió que ha cumplido y continuará cumpliendo todas las leyes federales y estatales aplicables, aunque declinó realizar comentarios adicionales.
El fiscal general adjunto Brett Schumate aseguró que el Departamento de Justicia continuará investigando casos que representen un peligro para los menores de edad