El secretario de Estado, Marco Rubio, recibirá esta semana en Washington a representantes de más de 70 países para realizar una histórica cumbre antiterrorista, la cual se enfocará en la creciente amenaza del terrorismo transnacional cometido por grupos de extrema izquierda.
De acuerdo con el medio ABC News, el encuentro tiene como objetivo fortalecer la cooperación internacional contra las organizaciones de izquierda que recurren a la violencia política y la intimidación para promover su agenda ideológica. Se invitó a los representantes de más de 70 naciones, con el Departamento de Estado calificando el interés en esta cumbre como abrumador.
El documento de invitación señala que esta amenaza proveniente de la izquierda no ha recibido la atención necesaria por parte de la comunidad internacional. "Durante demasiado tiempo, esta amenaza ha sido un punto ciego en el enfoque antiterrorista de la comunidad internacional, subestimada y con recursos insuficientes, a pesar del peligro que representa", indica el texto.
Marco Rubio liderará la cumbre anti-terrorismo de izquierda.
La radicalización de la izquierda
El escrito también recalca que las fuerzas de seguridad y los expertos en antiterrorismo identificaron una "tendencia clara" de "terroristas motivados políticamente y conectados globalmente —particularmente terroristas de extrema izquierda—" que recurren cada vez más a una "violencia organizada y letal para avanzar en sus objetivos políticos".
En la reunión, que tendrá lugar este jueves, se espera que las autoridades de los distintos países sienten las bases para formar un plan de acción coordinada contra el extremismo de izquierda que incluya el intercambio de inteligencia, la cooperación entre las fuerzas de seguridad y la rúbrica de una estrategia internacional para desarticular nuevos ataques.
En el último año, la izquierda asesinó al dirigente conservador Charlie Kirk y realizó varios intentos de magnicidio contra el presidente Donald Trump. Estos atentados hicieron que Washington convierta al combate de la violencia política organizada en una prioridad de seguridad nacional, desplegando una nueva estrategia antiterrorista ante una problemática que había sido ignorada por los gobiernos anteriores.
Charlie Kirk fue asesinado por un militante demócrata de ultraizquierda.