Dos exfuncionarios del FBI que encubrieron pruebas en la investigación penal sobre la famosa computadora de Hunter Biden previo a las elecciones presidenciales de 2020 fueron imputados este viernes por mentir bajo juramento al Congreso, según anunciaron la fiscal federal de Washington DC, Jeanine Pirro, y el director del FBI, Kash Patel.
Nikki Floris y Bradley Benavides trabajaban en la Fuerza de Tarea de Influencia Extranjera (FITF) del FBI durante el ciclo electoral de 2020 y se relacionaban con investigadores federales y fiscales cercanos a las investigaciones sobre Hunter Biden, el hijo delincuente del entonces candidato demócrata Joe Biden.
En una audiencia con fecha 19 de julio de 2023, el Comité Judicial de la Cámara de Representantes entrevistó a Floris y le preguntó si tuvo "alguna participación en la investigación contra Hunter Biden". La exjerarca del FBI lo negó y afirmó que no tenía conocimiento alguno sobre la computadora personal del hijo mayor del exvicepresidente, la cual fue incautada por la agencia de seguridad en diciembre de 2019.













