Dos días después de que los demócratas arrasaran en las elecciones de medio término y se hicieran con el control de ambas cámaras del Congreso, el mundo financiero reaccionó a esta victoria desplomándose y temiendo por el futuro de la inteligencia artificial.
"La ola azul demócrata en el Senado y la Cámara de Representantes representó un cambio sísmico que tendrá un impacto negativo en el ritmo de desarrollo de la revolución de la IA en EEUU durante los próximos años", señaló el analista financiero Dan Ives.











