Una investigación expuso el alcance de una estructura global vinculada al magnate Neville Roy Singham y su esposa Jodie Evans, que utiliza organizaciones sin fines de lucro para promover propaganda del Partido Comunista Chino (PCCh) en Estados Unidos y otros países.
El entramado, según el informe, funciona como una maquinaria de influencia ideológica que busca moldear la opinión pública y debilitar el posicionamiento de Occidente frente al avance chino.
Millones de dólares y una red de casi 2.000 organizaciones
Durante 2025, se detectaron transferencias por USD 591 millones a través de cientos de operaciones financieras en cinco continentes.
De ese total, USD 278 millones fueron dirigidos a seis ONG clave, entre ellas CodePink, cofundada por Evans.
Otras organizaciones involucradas incluyen:
BreakThrough BT Media
People’s Forum
Justice and Education Fund
Tricontinental
El sistema distribuye recursos en múltiples niveles. Esto dificulta rastrear el origen del dinero y su destino final.
Un modelo diseñado para influir sin dejar rastros

La red opera mediante cinco “anillos” financieros. Cada uno dispersa fondos y mensajes de forma descentralizada.
Este esquema replica estrategias de la Guerra Fría. Pero adaptadas al siglo XXI, con herramientas digitales, eventos académicos y campañas coordinadas.
Especialistas en seguridad lo definen como “guerra cognitiva”. Es decir, una ofensiva para influir en percepciones, discursos y decisiones políticas dentro de sociedades abiertas.
El origen: una boda y una agenda ideológica global
El punto de partida fue en 2017, durante una boda en Jamaica. Allí, Singham y Evans reunieron a activistas e intelectuales alineados con el marxismo internacional.
En ese encuentro se discutieron estrategias inspiradas en la doctrina de Mao Zedong, centradas en la movilización social y el adoctrinamiento.
Desde entonces, la red creció y se expandió globalmente.
Universidades, protestas y expansión del discurso antioccidental
La investigación identificó más de 1.600 eventos organizados por estas estructuras, con participación de al menos 225 universidades.










