El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, declaró este lunes que discutirá el tema de la venta de armas a Taiwán y pedirá al presidente chino Xi Jinping la liberación de presos políticos del régimen en su visita a Pekín de esta misma semana que comenzará el día miércoles.
El apoyo de Washington a la defensa de Taiwán viene desde hace tiempo y se ha convertido en una política nacional. En diciembre, Trump anunció el mayor paquete de armas de la historia de EEUU para la isla, valorado en más de 11.000 millones de dólares, aunque algunos funcionarios de la Casa Blanca remarcaron que el gobierno taiwanés debe empezar a contribuir en su defensa.
No obstante, Trump le dijo a los periodistas que duda de que la tensión sobre la isla estalle durante su presidencia y que no va a haber un cambio en la política de Washington hacia la isla "Creo que estaremos bien. Tengo una relación muy buena con el presidente Xi. Él sabe que yo no quiero que eso pase", declaró el republicano.
Trump se prepara para su cumbre con Xi: Le exigirá al régimen la liberación de presos políticos y hablará sobre Taiwán
Trump pedirá la liberación de presos políticos
En el mismo intercambio con la prensa, Trump anticipó que le pedirá a Xi la liberación de Jimmy Lai, el opositor más reconocido del régimen chino en Hong Kong que fue sentenciado a 20 años de cárcel por dos cargos de conspiración para coludir con fuerzas extranjeras y un cargo de publicación de materiales sediciosos.
"Jimmy Lai es así, causó mucha agitación en China. Intentó hacer lo correcto. No tuvo éxito, fue a la cárcel y a la gente le gustaría que saliera. Y a mí también me gustaría que saliera", aseguró el mandatario estado, añadiendo que ya ha planteado anteriormente el caso de Lai ante China, el cual denota el tamaño de la represión del régimen de Xi en Hong Kong,
Otro disidente por el que Trump abogará será Jin Mingri, el pastor fundador de la Iglesia de Sion que fue arrestado a finales del año pasado. La detención de Mingri se produjo luego de que el régimen comunista le prohibiera a la congregación del Sion la actividad religiosa, acusándolos, como en el caso de Lai, de estar conspirando con fuerzas extranjeras.