Cuba registró más de 1.300 manifestaciones contra el régimen de Miguel Díaz-Canel durante mayo, según informes difundidos por organizaciones de monitoreo ciudadano. Los episodios incluyeron cacerolazos, barricadas, cortes de calles y reclamos públicos contra el régimen comunista, reflejando el creciente malestar de la población frente a la crisis económica y energética que atraviesa la isla.
Las manifestaciones se produjeron en distintas provincias del país y estuvieron impulsadas principalmente por los prolongados apagones, la escasez de alimentos, la falta de combustible y el deterioro de los servicios básicos. En numerosos barrios, vecinos salieron a las calles para reclamar soluciones mientras gritaban consignas relacionadas con la libertad y el cambio político.

El dato de más de 1.300 incidentes en apenas un mes pone de manifiesto la magnitud del descontento social que enfrenta el régimen cubano. Aunque muchas de las manifestaciones fueron de pequeña escala, su extensión geográfica demuestra que el malestar no se limita a una sola región sino que afecta a gran parte del país.
La situación energética continúa siendo uno de los principales detonantes de las manifestaciones. Durante los últimos meses, millones de cubanos debieron convivir con cortes eléctricos de varias horas diarias. En algunas localidades, los apagones se prolongan durante gran parte de la jornada, afectando hogares, comercios, hospitales y actividades productivas.









