El Gobierno de Italia evalúa suspender temporalmente la aplicación de las reglas de libre circulación del espacio Schengen con España, después de la llegada masiva de inmigrantes islámicos a Ceuta desde Marruecos, una situación que Roma considera una amenaza para la seguridad y que ha elevado la tensión diplomática entre ambos países.
La posibilidad de adoptar esta medida excepcional fue respaldada públicamente por el ministro italiano de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, quien expresó su apoyo al trabajo del titular de Interior, Matteo Piantedosi. Tajani sostuvo que la inmigración irregular y descontrolada representa un riesgo para la seguridad nacional y defendió que Italia esté preparada para tomar medidas destinadas a proteger sus fronteras.
La reacción italiana se produjo después de la grave situación registrada en Ceuta, donde miles de personas intentaron entrar desde Marruecos, desbordando los dispositivos fronterizos y los centros de acogida. La crisis llevó al gobierno español a movilizar unidades de las Fuerzas Armadas para apoyar a la Guardia Civil en las tareas de seguridad.











