La carta abierta, difundida por Creative Community for Peace, reúne a historiadores, juristas y especialistas que rechazan la acusación de genocidio y sostienen que no se ajusta al estándar jurídico de intención específica.
La narrativa difamatoria montada contra el Estado de Israel ha sufrido un golpe devastador por parte de la élite académica mundial. Publicado este sábado, se ha dado a conocer que más de 6.000académicos, historiadores y expertos jurídicos de primer nivel firmaron una carta abierta en la que rechazan categóricamente que Israel haya cometido un genocidio en la Franja de Gaza. La iniciativa, que arrancó inicialmente con más de 5.000 firmantes antes de superar la barrera de los 6.000, califica sin rodeos dicha acusación como un nefasto "libelo de sangre".
Los autores de la misiva argumentan que esta malintencionada imputación no solo contradice la conducta real de Israel durante las operaciones bélicas, sino que ha sido instrumentalizada globalmente con el fin pérfido de excluir y atacar a judíos. Difundida a través de Creative Community for Peace, la declaración fue impulsada por figuras de la talla de Yossi Klein Halevi, el rabino Yitz Greenberg, el rabino Micha Odenheimer y Jonathan Karp, célebre historiador de la Universidad de Binghamton. Si bien la declaración reconoce que existen debates internos en la comunidad judía respecto al desarrollo de la guerra como una "señal de salud moral", enfatiza la imperiosa necesidad de mantener la unidad para liquidar esta falsa denuncia.
Benjamín Netanyahu en la ONU
Desde la perspectiva geopolítica y estratégica, el texto deja en claro que Israel se vio obligado a entrar en combate tras las atrocidades del 7 de octubre con el firme objetivo de romper un "cerco de enclaves terroristas dirigido por Irán". Pese a que las infundadas acusaciones genocidas se desencadenaron de forma casi inmediata tras esa fecha, el análisis riguroso de los hechos demuestra la falsedad del relato antiisraelí.
En el terreno operacional, los especialistas destacan las condiciones de extrema complejidad que afrontan las fuerzas de Israel en Gaza, caracterizadas por cientos de kilómetros de túneles erigidos por Hamás, miles de viviendas minadas con explosivos y la deliberada táctica terrorista de confundirse entre la población mediante la utilización de personas presentadas como periodistas o trabajadores de derechos humanos.
Benjamín Netanyahu en la ONU
El rigor de los datos desmonta por completo la manipulación propagandística al analizar la proporción entre civiles y combatientes muertos. Al cruzar los registros del Ministerio de Salud de Gaza —órgano que no distingue entre bajas civiles y combatientes— con la estimación formulada en mayo por el INSS de más de 23.000 combatientes/terroristas muertos, la tasa resultante se sitúa en aproximadamente dos civiles por cada terrorista neutralizado.
Los expertos jurídicos y militares destacan que dicha relación es extraordinariamente baja e inédita para el contexto de una guerra urbana asimétrica. Asimismo, los analistas recalcan la total ausencia de una hambruna masiva —desmintiendo las prevenciones de catástrofe inminente— y ponen en relieve el protocolo de advertencias dadas a civiles previa a la ejecución de ataques estratégicos.
El respaldo intelectual a las decisiones operativas del gobierno encabezado por Benjamín Netanyahu reúne a los nombres más respetados y capacitados del planeta. En el campo académico y científico destacan Steven Pinker, eminente profesor de Harvard; Jesse Fried y Anat Alon-Beck, también ligados a Harvard; así como renombrados historiadores de escala global como Niall Ferguson, Benny Morris y Simon Sebag Montefiore. A ellos se suman Deborah Lipstadt, historiadora del Holocausto y exenviada especial estadounidense para combatir el antisemitismo; Dina Porat, exhistoriadora jefe de Yad Vashem; Judea Pearl, profesor de UCLA; y Jonathan Sarna, profesor emérito de Brandeis.
Benjamín Netanyahu
El análisis técnico militar cuenta con el aval indiscutible de John Spencer, responsable de estudios sobre guerra urbana en el Modern War Institute de West Point. Por su parte, la doctrina jurídica está representada por Irwin Cotler, exministro de Justicia y fiscal general de Canadá; Robert Hockett, profesor de Derecho en Cornell; Jeffrey Mausner, antiguo fiscal de la unidad de crímenes de guerra nazis del Departamento de Justicia estadounidense; y Eugene Kontorovich, profesor de Derecho en George Mason University. El propio Irwin Cotler sentenció que la acusación inventada contra el Estado judío constituye una burda "inversión histórica, moral, jurídica y normativa de los hechos, el derecho y la historia".
Finalmente, la postura en favor de la verdad legal y la defensa de Israel cuenta con el respaldo explícito de líderes políticos internacionales de primer rango, entre los cuales figuran Boris Johnson, ex primer ministro británico; Nadhim Zahawi, exministro británico de origen iraquí; y Robert Wilkie, exsecretario estadounidense de Asuntos de los Veteranos.