Brasil enfrenta fuertes cuestionamientos tras conocerse denuncias de que se persiguió a un opositor político en territorio de Estados Unidos, en un accionar que va en contra de la Convención de Viena y las normas básicas del derecho internacional.
El episodio se desencadenó luego de la breve detención en Estados Unidos de Alexandre Ramagem, ex jefe de inteligencia brasileño y crítico del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Según distintas versiones, el procedimiento fue influenciado por la intervención de un funcionario brasileño que buscaba avanzar en su extradición sin respetar los canales diplomáticos correspondientes.












