Entre sus principales cuestionamientos mencionó decisiones adoptadas durante el proceso electoral, como la extensión del horario de votación en todo Brasil, una medida que afectó negativamente la confianza en el resultado.
Los resultados que cuestionó Querido
Uno de los casos que el director de Transparencia Electoral difundió corresponde a Cabo Frío, en el estado de Río de Janeiro, una región favorable para Flávio Bolsonaro. Allí comparó los resultados de la primera vuelta con los del balotaje y señaló una evolución de los votos "estadísticamente imposible".
En la primera vuelta, Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), obtuvo el 63,05% de los votos, con 83.213 sufragios. El dictador Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), alcanzó el 30,27%, equivalente a 39.944 votos.











