El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, lanzó una acusación contundente contra los gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS). Según las investigaciones preliminares de los ministerios, el posible daño económico al Estado supera los 15.000 millones de dólares.
“Hasta ahora la cifra del posible robo está por encima de los 15 mil millones de dólares. Nos han robado parte del futuro de la patria”, declaró en conferencia de prensa. Y fue aún más directo: “No es un tema político. Unos cuantos ladrones se llevaron todo”.
Paz replicó así una lógica que en la región la inauguró Javier Milei: sincerar la situación económica frente a la población. “Nos dejaron sin nada en las arcas, no hay platita, se gastaron toda la platita”, afirmó, marcando un quiebre discursivo respecto al relato económico del MAS.
Paz aseguró que “no habrá impunidad” y prometió que cada señalamiento será respaldado con pruebas. También aclaró que no recurrirá a mecanismos de persecución política:
“No haremos lo que se hacía en el pasado. Todo será con respaldo”, sostuvo.











