''El problema es que no podemos hacer más en este momento'', afirmó el ministro, subrayando que Alemania debe garantizar su propia capacidad defensiva, así como el entrenamiento y el mantenimiento adecuados de los sistemas que aún conserva. Pistorius insistió en que continuar con nuevas transferencias sin recibir reemplazos pondría en riesgo la preparación operativa de las fuerzas armadas alemanas.
Las declaraciones se producen en un contexto de crecientes peticiones por parte de Ucrania para recibir más sistemas de defensa aérea y munición, especialmente ante la intensificación de los ataques rusos. Según Pistorius, aunque Alemania comprende la urgencia de la situación en el frente ucraniano, existen límites prácticos y estratégicos que no pueden ignorarse.
No obstante, el ministro destacó que Alemania sigue desempeñando un papel clave en otros ámbitos de la defensa aérea ucraniana. En particular, señaló que Berlín es el único país capaz de suministrar sistemas IRIS-T, fabricados por la empresa alemana Diehl Defence.













