Un ataque contra una organización benéfica judía en el norte de Londres volvió a encender las alarmas sobre la seguridad de las comunidades en Europa frente al avance de la violencia ideológica. Dos hombres, de 45 y 47 años, fueron detenidos por la policía británica tras ser hallados responsables de un atentado que destruyó cuatro ambulancias pertenecientes a un servicio médico voluntario en el barrio de Golders Green.
El hecho, ocurrido durante la madrugada, no dejó víctimas, pero sí provocó importantes daños materiales. Las explosiones calcinaron al menos cuatro vehículos de la organización Hatzola Northwest, un grupo comunitario que brinda asistencia médica gratuita y que cumple un rol clave en la atención de emergencias dentro de la comunidad judía local. La ausencia de heridos se explica, en gran medida, por el horario en que se produjo el ataque.
Las autoridades investigan el trasfondo del atentado y no descartan vínculos con organizaciones extremistas. Según trascendió, los detenidos podrían tener conexiones con el grupo proiraní Harakat Ashab al-Yamin al-Islamia. En paralelo, el servicio de inteligencia MI5 aseguró haber frustrado más de 20 intentos de ataques terroristas recientes vinculados a redes financiadas por Irán, muchos de ellos dirigidos contra objetivos de la comunidad judía.










