Un atentado suicida frente al tribunal de distrito de Islamabad dejó al menos 12 muertos y 27 heridos este martes, en uno de los ataques más mortíferos registrados en la capital pakistaní en los últimos años.
Según el ministro del Interior, Mohsin Naqvi, el atacante intentó ingresar al complejo judicial, pero al no lograrlo, detonó los explosivos cerca de un vehículo policial tras esperar durante unos quince minutos. Las víctimas incluyen varios agentes y civiles que se encontraban en el área en plena jornada laboral.
El grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibanes pakistaníes, reivindicó la autoría del atentado. En un comunicado, la organización afirmó que su objetivo eran jueces, abogados y funcionarios que ''aplican leyes contrarias al islam'', y advirtió que continuará sus ataques hasta que se imponga la sharía en todo el país.
Sin embargo, medios locales señalaron que una facción del grupo disidente, Jumaat Ul Ahrar, también se atribuyó el ataque, mientras que la dirección central del TTP habría negado cualquier vínculo, lo que refleja las divisiones internas dentro del movimiento extremista.













