España anunció la reapertura de su embajada en Teherán en un movimiento que busca re-configurar su papel diplomático en el actual escenario de tensión en Medio Oriente, tras la reciente tregua entre Irán, Estados Unidos e Israel. La decisión fue comunicada por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quien señaló que el regreso del embajador español a la capital iraní apunta a contribuir ''al esfuerzo por la paz'' desde el terreno. La sede diplomática había sido cerrada en marzo, al inicio del conflicto, en un contexto de creciente inseguridad en la región.
El anuncio se produce en paralelo a la postura crítica que el gobierno de España mantiene respecto a la continuidad de las operaciones militares israelíes en Líbano, país que quedó excluido del acuerdo de alto el fuego. Durante su intervención ante el Congreso, Albares denunció que Israel ha llevado a cabo bombardeos masivos que, según cifras oficiales libanesas, dejaron más de 200 muertos y más de 1.000 heridos en una sola jornada, una de las más sangrientas en semanas recientes.













